Al que busca

“No se encuentra sino lo que se busca, y se busca lo que existe en lo más profundo del corazón”

liniers
Nada de lo que buscas vendrá por ti,
a menos que lo llames a gritos
y repitas su nombre en sueños una y otra vez.
Al menos, eso te dijeron.

Lo que buscas juega a las escondidas.
Pareciera que gana siempre,
pero cuando se esconde te mira,
y busca tu mirada, y quiere que lo encuentres,
y te pongas a jugar con él.

Eso que anhelas te está esperando.
A veces erguido y sin vacilar,
otras sentado en el remanso.
Pero te espera.

Lo que buscas te espera.
Y tú lo esperas a él.
Entonces la espera es la que se cansa
y la que llama a gritos tu nombre
y los repite en sueños una y otra vez.

La espera ya no quiere recorrer esa distancia.
Entonces se agobia y se sienta a esperar.
Y tú buscas, buscas y buscas,
y lo que deseas, te mira expectante.

Y tú recorres las calles y callejones.
Y parece que cada vez se esconde mejor.
Hasta que cierras los ojos
y ves para adentro por primera vez.

Sientes en el alma
el calor de la distancia que se cierra,
de la espera que se aleja,
de unos ojos fatigados que te miran.
Vaya a saber uno hace cuánto que te miran…

Entonces cierras los ojos, esta vez más fuerte.
Y te sorprende descubrir que lo deseado
siempre ha estado allí,
y te pide salir para mirarte desde fuera.
Y entonces es cuando se encuentran,
porque lo dejas salir.

Entonces él te deja mirarlo.
y ya no hay más espera.
Y tú, que buscas, finalmente encuentras.